¿Qué ha pasado esta semana?
Una semana marcada por las celebraciones de fin de año, y por ende, menos noticiosa al menos en términos económicos de lo habitual, asoma como un excelente momento para hacer una breve revisión de lo que ha sido el año 2025 para los mercados. Los titulares se ven muy auspiciosos, con avances en la valoración de los activos financieros que en algunos casos se ven más que atractivos.
Un individuo que hubiese estado completamente ajeno a la contingencia diaria, y que simplemente revisa el estado de su cartera de inversiones a fines de cada año estaría gratamente sorprendido, viendo alzas en las bolsas de doble dígito y una percepción del riesgo, que al menos observada desde el punto de vista del índice VIX (manera de apreciar la volatilidad de los mercados y en donde cifras mayores apuntan a una sensación de intranquilidad y cifras bajas suelen estar acompañadas de inversionistas dispuestos a tomar más riesgos) ha bajado desde 17,35 al cierre de 2024 hasta 14,33, pareciera indicar el transcurso de un año muy tranquilo. Como hemos señalado en otras ocasiones, el solo observar una foto de los cierres anuales oculta una cantidad de eventos demasiado relevantes como para ser ignorados.
Comportamiento indicadores año 2025

La instantánea de 2025 refleja un año muy positivo para los mercados, con unos índices estadounidenses rentando una vez más a tasas de doble dígito en términos anuales, retornos atractivos que se extienden a Europa, Japón y también a mercados emergentes. Sin embargo, al hacer un repaso de los eventos que ocurrieron mes a mes, y las reacciones respectivas de los mercados, observamos que fue un año bastante particular y con volatilidades en algunos momentos bastante elevadas. Y es que los temas que fueron siendo digeridos por los inversionistas fueron bastante más allá de los clásicos relacionados a lo relacionado con el ciclo económico y los resultados corporativos. Es así como a un año que ya tenía bastantes incertidumbres ligadas a la convergencia de la inflación hacia las metas, la fortaleza de los crecimientos económicos y las consecuentes posibles reacciones por parte los bancos centrales respectivos, nos hemos visto expuesto a eventos tales como:
• Puesta en marcha del nuevo gobierno en Estados Unidos con la aplicación de medidas en algunos casos bastante disruptivas como ocurrió con la aplicación de los denominados “aranceles recíprocos” desde abril de 2025.
• Conflictos geopolíticos en donde además de la contienda que enfrenta desde hace ya años a Rusia y Ucrania tuvimos el recrudecimiento de las hostilidades en Medio Oriente, o el enfrentamiento, afortunadamente de corta duración, entre Estados Unidos e Irán.
• Auge bursátil de las compañías relacionadas a la inteligencia artificial, en donde el incremento en los precios de sus acciones ha hecho empezar a dudar a parte del mercado de una posible sobrevalorización y por ende los ojos se encuentran bastante encima de ellas y de sus resultados trimestrales.
• Prolongado cierre del gobierno federal en Estados Unidos, lo que implicó una importante pausa y retraso en la publicación de cifras económicas en la principal economía del mundo y que tuvo a los mercados volando un tanto a ciegas durante un tiempo.
• Fuerte volatilidad en las expectativas que se generan a nivel de mercados para la política monetaria por parte de la Reserva Federal, con un comité que pareciera algo más dividido que lo habitual y en donde en algunos meses más podríamos presenciar el cambio de su presidente, ante la finalización del período de Jerome Powell en unos meses más.
• A nivel local el desarrollo de las elecciones presidenciales y de parte importante del Congreso, que dieran como vencedor a José Antonio Kast, opción preferida por el mercado y que estaría detrás de parte importante de los importantes avances evidenciados por la bolsa en Chile.
2026 tiene el potencial de seguir siendo un año positivo para las bolsas, con una amplia mayoría de los analistas de Wall Street proyectando avances para los índices estadounidenses, aunque a nuestro juicio será bastante relevante cómo se vayan sucediendo las temporadas de reportes corporativos de resultados, de modo que el incremento de las utilidades de las empresas siga dando aire a las valorizaciones.
En el plano más contingente, al finalizar la semana pasada el Banco Central publicó las cifras correspondientes al Índice Mensual de Actividad Económica en Chile para el mes de noviembre, cifra que ha estado bastante por debajo de las expectativas, las cuales ya habían sido ajustadas a la baja hace unos días producto de unas cifras sectoriales que también habían decepcionado. De acuerdo a lo informado por el ente rector, el Imacec de noviembre presentó un 1,2% en comparación con el mismo mes del año 2024, mientras que en términos desestacionalizados presentó una caída del 0,6% respecto de octubre. Respecto de las proyecciones previas, la encuesta de expectativas económicas del mes de diciembre mostraba una estimación de un crecimiento del 2,2%.
Adicionalmente, y en algo que acaparó los titulares durante este fin de semana, Estados Unidos puso en marcha una operación que dio como resultado la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, quien se encuentra acusado, entre otras cosas, de delitos relacionados a narcotráfico, y que enfrentará a la justicia estadounidense estos días. El proceso podría tomar un tiempo relativamente prolongado, quedando sobre la mesa cómo se irán desarrollando los próximos eventos y una eventual transición hacia un nuevo gobierno.
Para esta semana, las cifras más relevantes se concentrarán hacia la segunda mitad de esta. El día jueves tendremos el Índice de Precios al Consumidor en Chile para el mes de diciembre, mismo dato que por la noche será publicado en China. Por su parte, para el día viernes se encuentra agendada la divulgación del set de cifras referentes al mercado laboral en Estados Unidos para el mes de diciembre y el IPC para el mismo período de Brasil.
Calendario Económico (Semana del 29 de diciembre de 2025 al 04 de enero de 2026)
