Escenario global e implicancias para América Latina
El escenario global no ha cambiado en las últimas semanas. El conflicto en Medio Oriente continúa aumentando los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento global. Los datos recientes reflejan un impacto negativo en los precios al consumidor, mientras que la actividad económica se mantiene resiliente, aunque con diferencias entre regiones.
En Estados Unidos, la economía se mantiene sólida, con un crecimiento del PIB esperado en torno a 2.2% en 2026 y 2.0% en 2027. Este panorama está respaldado por un consumo resiliente, particularmente de los hogares de mayores ingresos, una inversión continua relacionada con IA, pero con limitados efectos de productividad en el corto plazo, y solo un impacto moderado del shock energético.
El mercado laboral ha sorprendido al alza, con creación de empleo por encima de las expectativas, manteniendo la tasa de desempleo alrededor de 4.3%, mientras que el crecimiento de los salarios continúa moderándose, ayudando a contener las presiones inflacionarias. En mayo, la inflación general aumentó 0.5%, en línea con lo esperado y explicada por los precios de energía, mientras que la inflación subyacente sorprendió a la baja, lo que sugiere una transmisión limitada hasta ahora.
Hacia adelante, se espera que la inflación se mantenga por encima de la meta durante 2026 (PCE subyacente ~3.0%), aunque las expectativas inflacionarias permanecen ancladas. Por lo tanto, la Fed se mantiene en pausa durante 2026, con una postura cautelosa y dependiente de los datos. Si bien los mercados han adoptado un tono más agresivo, nuestro escenario base no anticipa ajustes adicionales.
Como resultado, el dólar estadounidense podría tener cierto espacio para depreciarse ligeramente a medida que se reducen los diferenciales de tasas y disminuye la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, el crecimiento resiliente de EE.UU. debería limitar las caídas, apoyando la demanda general por el dólar y restringiendo una apreciación más fuerte de las monedas Latam.
En otras regiones, Europa es una de las economías más afectadas por el shock energético, mostrando señales de debilitamiento de la actividad y aumento de la inflación, con alzas de tasas por parte del Banco Central Europeo. En Asia, la mayoría de las economías continúan mostrando resiliencia tanto en actividad como en exportaciones. Los datos de China apuntan a una economía estable, con inflación aumentando gradualmente y una dependencia relativamente limitada de la energía de Medio Oriente debido a fuentes alternativas.
Para Latam, las perspectivas de crecimiento se mantienen en general sin cambios, parcialmente apoyadas por el rol de la región como exportador neto de petróleo, aunque la demanda externa sigue siendo incierta, particularmente debido a la aún débil demanda interna en China.
Sin embargo, el aumento de la inflación ha llevado a los bancos centrales a adoptar una postura más cautelosa, pausando los recortes de tasas. Los principales riesgos para las economías Latam provienen de un conflicto prolongado en Medio Oriente, que podría seguir impulsando al alza los precios del petróleo y afectar el crecimiento global, así como de las próximas elecciones presidenciales, especialmente en Brasil, lo que podría añadir mayor volatilidad.
Brasil
Actividad Económica
La actividad económica se mantiene resiliente en los últimos meses. El mercado laboral continúa ajustado, con la tasa de desempleo cercana a mínimos históricos y pocas señales de inflexión.
Además, los datos de crecimiento continúan sorprendiendo. El PIB del primer trimestre aumentó 1.1% trimestral, tras un alza de 0.3% en el período previo.
En términos de composición, los datos apuntan a la resiliencia de la actividad doméstica, particularmente con un fuerte desempeño de la demanda interna, impulsada por consumo e inversión.
Hacia adelante, la presencia de estímulos económicos debería continuar apoyando la demanda en el corto plazo, manteniendo el balance de riesgos sesgado al alza para la actividad, reforzando las expectativas de una desaceleración muy gradual de la economía brasileña.
Inflación y Política Monetaria
En el frente inflacionario, el balance de riesgos sigue siendo desfavorable en el corto plazo. El IPCA-15 de mayo volvió a ubicarse por encima de las expectativas del mercado, con sorpresas al alza generalizadas en varios segmentos.
A pesar de la deflación en precios de combustibles, las presiones en bienes industriales y alimentos refuerzan los efectos indirectos del conflicto geopolítico sobre la inflación doméstica.
Como resultado, las expectativas de inflación continúan revisándose al alza. Para 2026, la mediana del mercado supera el 5%, mientras que las expectativas de más largo plazo (2027 y 2028) también permanecen afectadas, alcanzando 4.02% y 3.66%, respectivamente.
Política fiscal y escenario político
Este entorno económico, marcado por riesgos inflacionarios y la resiliencia de la actividad interna, tiene implicancias importantes para la política monetaria. Las comunicaciones oficiales continúan enfatizando una postura altamente restrictiva, con cierto margen de calibración.
Sin embargo, la continua desanclaje de expectativas de largo plazo, junto con la resiliencia de la actividad, sugiere que el espacio para recortes adicionales de tasas se ha ido reduciendo en los últimos meses.
En el frente fiscal, los mayores precios del petróleo probablemente entreguen cierto alivio de corto plazo a las cuentas públicas mediante mayores ingresos relacionados al petróleo. Esto debería ayudar a sostener expectativas de cumplimiento de la meta fiscal 2026.
Sin embargo, esto no elimina la necesidad de avanzar en nuevas reformas fiscales para asegurar una trayectoria sostenible de la deuda pública.
En el frente político, la atención comienza a girar hacia las elecciones de 2026. Controversias recientes han afectado el impulso de la candidatura opositora, dejando la carrera electoral abierta.
Chile
Actividad Económica
El Imacec de abril registró una caída anual de 1.2%, muy por debajo de las expectativas del mercado, profundizando la debilidad observada este año, consistente con la contracción de 0.5% del PIB en el primer trimestre.
La serie desestacionalizada mostró una caída de 0.9% en doce meses, junto con un leve aumento mensual de 0.1%, confirmando una debilidad más persistente que transitoria.
El resultado estuvo impulsado principalmente por la contracción en minería, particularmente menor producción de cobre. En contraste, el resto de la economía mostró mayor resiliencia: el Imacec no minero creció 0.4% anual, mientras comercio y servicios continuaron expandiéndose.
Desde una perspectiva macro, los datos refuerzan una economía desbalanceada, donde la debilidad del componente de bienes sigue afectando el desempeño agregado, mientras la demanda interna comienza a perder impulso.
Inflación y Política Monetaria
La inflación de mayo registró un aumento mensual de 0.2%, bajo el 0.4% esperado, llevando el acumulado del año a 2.8% y la variación anual a 3.9%.
El dato confirma una moderación respecto a los niveles del primer trimestre. Vivienda, servicios básicos y transporte fueron los principales impulsores al alza, mientras que alimentos actuaron como factor de contención.
A nivel subyacente, las señales fueron mixtas. El IPC sin volátiles aumentó 0.2% mensual, mientras que el IPC sin alimentos ni energía subió 0.4%, mostrando cierta inercia inflacionaria.
En general, aunque el escenario sigue cauteloso, los datos sugieren una trayectoria consistente con la convergencia a la meta, dejando espacio para una reducción gradual del sesgo restrictivo.
Escenario fiscal y político
El debate político se ha centrado en la revisión del Plan Nacional de Reconstrucción. Aunque mantiene un foco pro inversión, han surgido preocupaciones sobre costos fiscales y financiamiento.
El Ministerio de Hacienda solicitó aumentar la capacidad de endeudamiento 2026 en aproximadamente US$6.2 mil millones. Esto podría acercar la deuda pública al 45% del PIB, aumentando la preocupación del mercado.
México
Actividad Económica
La actividad económica se mantiene débil al inicio del 2T26, aunque los datos de abril muestran una mejora incipiente.
La producción industrial creció 2.1% mensual y 1.8% anual, impulsada principalmente por construcción.
El mercado laboral se mantiene estable, con bajo desempleo, apoyando la demanda interna.
Inflación y Política Monetaria
La inflación continuó moderándose en mayo, con una caída de 0.13% en la segunda mitad del mes, llevando la tasa anual a 3.77%, impulsada por componentes no subyacentes.
La inflación subyacente bajó a 4.15%, pero sigue sobre la meta, reflejando presiones persistentes.
En general, los riesgos de reaceleración inflacionaria son acotados, pero el progreso hacia la meta de 3% sigue incompleto.
En este contexto, y tras la señal de Banxico, se espera que la política monetaria permanezca en pausa.
Política fiscal y escenario político
La dinámica fiscal muestra consolidación impulsada por restricción del gasto. El déficit fue de MXN 207.3 mil millones, mientras el balance primario registró superávit.
El desempeño de ingresos sigue débil, afectado por un peso fuerte.
Hacia adelante, el entorno fiscal enfrenta desafíos por menor crecimiento y baja ejecución de inversión.
Pronósticos de indicadores clave
Autores:
Carlos Bautista – Senior Research Manager LATAM
Gabriela Saavedra – Senior Multi-Asset Research Analyst
Rodrigo Ashikawa – Brazil Economist
Úrsula Contardo – Fixed income and Asset Allocation Analyst
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