¿Qué ha pasado esta semana?
En medio de las informaciones que dan cuenta del estado del conflicto en Medio Oriente, los mercados han seguido reaccionando con volatilidad, con el precio del petróleo como uno de los referentes que ha evidenciado uno de los mayores impactos.
Prueba de lo anterior es que el crudo en Nueva York, que el viernes de la semana antepasada había cerrado en niveles de US$ 90,9 por barril, alcanzaba el día lunes en su momento más álgido, valores cercanos a los US$ 120,0. A medida que han ido pasando los días, la probabilidad de que el conflicto se extienda por un plazo algo más prolongado que lo estimado inicialmente se ha ido incrementando, aunque en nuestra opinión el escenario de que esto sea un shock de oferta momentáneo sigue constituyéndose como el escenario base.
Estos eventos no han impactado solo en las cotizaciones de los activos financieros y commodities, sino que también en las expectativas que maneja el mercado para el futuro de la política monetaria estadounidense, justo en la previa de la reunión a ser celebrada por la Reserva Federal durante esta semana. La posibilidad que un petróleo más elevado genere renovadas presiones inflacionarias en los precios en Estados Unidos se ha ido plasmando en las tasas de interés y en las expectativas de movimientos de política monetaria. Respecto de lo primero, la tasa del bono del tesoro a 10 años, referente de activo libre de riesgo, se acercaba hasta el nivel de 4,3% al cerrar la semana, lo cual contrasta con el 3,96% en cerrara en el mes de febrero recién pasado. En cuanto a lo segundo, los inversionistas ya comienzan a discutir la posibilidad de un escenario en que durante lo que queda de 2026, veamos un solo recorte de tasas de interés o incluso ninguno. Al cierre del viernes, las expectativas hablaban de un único recorte de 25 puntos en el mes de diciembre, aunque éstas están variando constantemente y dependiendo del tenor de las noticias que van siendo dadas a conocer. Es en este sentido es que la reunión de esta semana se transforma en un evento bastante relevante para el mercado, para conocer de primera mano cómo los encargados de llevar adelante la política monetaria de la principal economía del mundo están observando el escenario, y tomando además en consideración el hecho de que en esta ocasión corresponde la actualización del comúnmente conocido como “dot plot”, set de cifras proyectadas por los miembros de la Reserva Federal. Esta reunión se ve condimentada, además, por las cifras recientes del estado del mercado laboral, que evidenciaron un potencial enfriamiento de éste, de modo que conocer la opinión de la Reserva Federal sobre los hechos que acontecen en estos momentos asoma como uno de los eventos más relevantes de los próximos días.
En cuanto a cifras de interés, esta semana tuvimos mediciones de inflación en Estados Unidos, las cuales estuvieron bastante alineadas con las expectativas previas que se tenía para ellas. En primer lugar, el Índice de Precios al Consumidor para la economía estadounidense correspondiente a febrero de este año presentó una lectura con un avance del 0,3% en el índice general y que lleva al acumulado para los últimos 12 meses a un 2,4%, sin variaciones respecto del dato anterior. En relación con la medida subyacente, que excluye del cálculo elementos más volátiles como alimentos y energías, la cifra también ha estado alineada con las proyecciones, con un incremento del 0,2% y del 2,5% en términos anuales. Es importante recalcar el hecho de que estos números son previos al conflicto que estamos presenciando en Medio Oriente desde hace unos días, de modo que potenciales efectos en la inflación estadounidense por las alzas en los precios de las energías aún no están incluidos y deberemos esperar hasta la próxima publicación, correspondiente a marzo, para apreciar las consecuencias.
Adicionalmente, fue dado a conocer el Índice de Precios al Gasto en Consumo Personal – PCE, cuya importancia radica en el hecho de que esta medición en su variante subyacente representa la referencia utilizada por la Reserva Federal para medir el nivel de cumplimiento de su meta inflacionaria. Según lo informado, el PCE del mes de enero mostró un alza del 0,3% mensual, lo cual estuvo en línea con las proyecciones y deja al acumulado para los últimos 12 meses en 2,8%. Respecto de la medida subyacente, el índice subió un 0,4%, también en línea con lo esperado y que deja la cifra anual en 3,1%.
Para esta semana, además de cómo sigan evolucionando los eventos en Medio Oriente, deberemos estar atentos a una serie de reuniones de política monetaria, en donde a la que llevará a cabo la Reserva Federal este martes y miércoles y que mencionáramos algunos párrafos atrás, se sumarán el mismo miércoles la del Banco Central de Brasil, y posteriormente el jueves será el turno de los entes rectores tanto de Japón como de la Eurozona.
Por último, tenemos una actualización del seguimiento que realizamos cada semana del estado de avance de la temporada de reportes corporativos de resultados trimestrales en Estados Unidos, los cuales corresponden a las cifras del cuarto trimestre de 2025. De un total de 3.099 empresas bajo cobertura, hasta el día viernes de la semana pasada, 2.684 de ellas ya han realizado su reporte, con un balance que se mantiene en terreno favorable. Respecto de ingresos por ventas, existe un crecimiento del 8,75%, llegando hasta un 8,53% en relación con la utilidad neta. En cuanto a las expectativas que el mercado manejaba previamente, en términos de ingresos por ventas la sorpresa es positiva y del orden del 1,93%, mientras que, a nivel de utilidades netas, la cifra llega a un 1,65%.
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