Observatorio Económico y Financiero del 3 al 9 de agosto de 2026

Agosto 2026
Por Jorge Herrera

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¿Qué ha pasado esta semana?

Una semana bastante positiva a nivel de mercados bursátiles ha sido la recién pasada, en donde la atención de los inversionistas se centró principalmente en (1) las esperanzas de que el conflicto en Medio Oriente se encuentre ya próximo a ser resuelto; (2) cifras económicas de relevancia destacando el set de cifras referentes al mercado laboral en Estados Unidos y (3) la evolución de los resultados corporativos correspondientes al segundo trimestre, sobre todo en la principal economía del mundo, que siguen mostrando una tendencia bastante positiva.

En la relación con los eventos en Medio Oriente, la atención estuvo centrada en las negociaciones para normalizar el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. Irán señaló que las conversaciones con Omán se encontraban en su etapa final y que ambos países habían acordado las coordenadas de un corredor seguro dentro del estrecho para el tránsito de embarcaciones comerciales, incluidos los buques petroleros, aunque aclaró que estas tratativas no correspondían a una negociación directa con Estados Unidos ni implicaban necesariamente la reapertura total de la vía marítima. Por su parte, autoridades estadounidenses destacaron los avances alcanzados y manifestaron que un acuerdo podría concretarse próximamente. Un medio ambiente más tranquilo en la zona ha traído consigo que los precios del petróleo sigan un camino a la baja, con el barril de crudo en Nueva York cerrando la semana en niveles cercanos a los US$77. A modo de referencia, valga señalar que, a fines de febrero, y previo al inicio del conflicto en Medio Oriente, éste mismo se encontraba cotizando en una zona cercana a los US$65 por barril, de modo que aún existe espacio para que éste siga descendiendo, aunque sería complejo volver a niveles tan bajos dado que hay parte de la infraestructura ligada a la oferta que ha sido destruida o ha sido afectada por las propias hostilidades.

Respecto de cifras económicas, la principal publicación vería la luz al finalizar la semana con el siempre esperado set de cifras correspondientes al mercado laboral en Estados Unidos, cuya trascendencia radica no solo en servir de termómetro para medir la temperatura del estado de la economía, sino que también, por tratarse directamente de un acercamiento hacia una de las dos metas de la Reserva Federal, como es la de favorecer el pleno empleo, con las consecuencias que esto podría tener entonces sobre la política monetaria estadounidense. El reporte sería más débil de lo proyectado por los analistas, con una tasa de desempleo que, si bien se reduce desde el 4,2% anterior hasta un 4,1%, mostraría también que la creación de empleo sorprendería de manera bastante negativa. Y es que durante el séptimo mes del año la economía estadounidense destruyó 23.000 empleos en lugar de crear los 80.000 que los analistas tenían previstos. Adicionalmente, se dio a conocer que la creación de empleos para los meses de mayo y junio fueron corregidas a la baja respecto de lo reportado en un comienzo, reflejando en conjunto 103.000 puestos de trabajo menos que lo publicado originalmente. Aun cuando la caída de la tasa de desempleo podría ser vista como algo positivo, la razón que se esconde detrás es la de un descenso en la tasa de participación laboral, de modo que más que gracias a un mayor empleo, la mejora se debe a un menor número de personas buscándolo. Las cifras reportadas podrían dar señales de un mercado laboral algo más débil de lo visto en meses anteriores, lo que ha generado alguna reevaluación de las expectativas que el mercado manejaba de un alza de tasas por parte de la Reserva Federal para septiembre, aplazando la posibilidad de un endurecimiento de la política monetaria estadounidense. De hecho, al cierre de la semana pasada las probabilidades que el mercado asignaba a movimientos de tasa de interés por parte de la Reserva Federal en sus futuras reuniones empezaban a incorporar como escenario base la mantención de la tasa de referencia en septiembre, posponiendo a octubre una potencial alza. Sin lugar a duda, las próximas cifras que vayamos conociendo en las próximas semanas serán claves para definir las expectativas de tasas, generando bastante expectativa la publicación del Índice de Precios al Consumidor en Estados Unidos que se producirá a mediados de esta semana.
En el plano local, fue publicado el Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC) correspondiente al mes de junio, el cual sorprendió positivamente al registrar un crecimiento de 2,4% anual, superando las expectativas del mercado, que se situaban entre 1,8% y 2,0%. Por su parte, la serie desestacionalizada avanzó 0,6% respecto de mayo, dando cuenta de una recuperación de la actividad durante el mes. No obstante, la variación anual se vio favorecida por la presencia de un día hábil adicional en comparación con el mismo período del año anterior.

Adicionalmente, el viernes sería dado a conocer por parte del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el Índice de Precios al Consumidor en nuestro país para el pasado mes de julio, el que mostró un incremento del 0,1% mensual, en línea con las estimaciones del mercado, llevando la inflación a doce meses a moderarse fuertemente hasta un 3,5%.

Respecto de los resultados trimestrales corporativos en Estados Unidos, éstos han ido progresando en base a la agenda de reportes, encontrándose en una etapa ya bastante avanzada. En base a un total de 3.106 compañías bajo cobertura, hasta el día viernes de la semana pasada 2.274 de ellas ya habían realizado su reporte, otorgando hasta el momento un balance que sigue siendo muy positivo. En términos de crecimiento respecto del mismo trimestre del año anterior, en ingresos por ventas se muestra un avance del 15,01%, el que se eleva hasta 45,76% al hablar de utilidades netas. Por el lado de las sorpresas, esto es, la diferencia entre los resultados reales y las expectativas previas que los analistas tenían para éstos se tiene que, en términos de ventas, los reportes efectivos superan en un 3,86% a las proyecciones previas, cifra que llega hasta un 25,54% en utilidades netas.

Para esta semana, la atención se concentrará en Estados Unidos, como habíamos señalado anteriormente, con la divulgación del Índice de Precios al Consumidor de julio el día miércoles y del Índice de Precios al Productor el jueves. La agenda concluirá el viernes con la segunda estimación del PIB de la Zona Euro para el segundo trimestre y la publicación de las ventas minoristas de julio en Estados Unidos.

La información entregada no debe ser considerada como un consejo o recomendación para la adquisición o venta de valores. Dicha información no debe entenderse como recomendación de inversión, como pronóstico o proyección de rentabilidad. Esta información no pretende representar el funcionamiento de ninguna inversión en particular.