¿Qué ha pasado esta semana?
Durante la semana, los mercados estuvieron marcados por una combinación de factores geopolíticos, de política monetaria y corporativos que mantuvieron elevados los niveles de incertidumbre. Es así como la tensión en Medio Oriente y su efecto sobre los precios de la energía, las decisiones de los principales bancos centrales frente a un escenario global aún desafiante, el avance de la temporada de resultados corporativos en Estados Unidos y el anuncio de nuevas medidas arancelarias por parte de la administración de Donald Trump concentraron la atención de los inversionistas. En este contexto, la evolución de estos acontecimientos continuó influyendo sobre las expectativas de crecimiento, inflación y comercio internacional, generando episodios de mayor volatilidad en los mercados globales.
En cuanto al conflicto en Medio Oriente, este se intensificó alrededor del Estrecho de Ormuz, luego de la caída de los acuerdos de paz entre Estados Unidos e Irán. Este último fue acusado de atacar buques comerciales y petroleros en la zona, mientras que Estados Unidos respondió con varias noches consecutivas de bombardeos contra instalaciones militares, de defensa aérea y de vigilancia costera iraníes. El tráfico marítimo por el estrecho, ruta clave para parte muy relevante del comercio mundial de petróleo y gas, se redujo drásticamente, impulsando al alza los precios del crudo y aumentando el temor a una interrupción prolongada del suministro energético global. Paralelamente, continuaron los intercambios de amenazas y ataques indirectos en la región, elevando el riesgo de una escalada mayor y complicando los esfuerzos diplomáticos de mediación. Respecto de esto, el precio del barril de crudo en Nueva York llegaba incluso a superar momentáneamente el nivel de los US$90, el mismo que tan solo hace dos semanas se encontraba rondando los US$70 por barril. La incertidumbre y volatilidad generada por esto también ha llevado a que el mercado vuelva a reflejar en sus expectativas la posibilidad de que vuelvan a producirse presiones inflacionarias, lo que podría tener alguna incidencia en la discusión de las reuniones de política monetaria que están agendadas para esta semana, destacando las que se producirán tanto en Chile como en Estados Unidos. Si bien en ambos casos el mercado descuenta la mantención de las tasas de referencia respectivas, sí se espera con expectación el mensaje que acompañe a las decisiones con el objetivo de obtener alguna luz respecto de la senda que podrían seguir las tasas de interés en el futuro. Hacia el fin de semana Estados Unidos detenía, al menos de forma momentánea, sus ataques en contra de intereses iraníes, lo que daba un respiro a los mercados y permitía que en la madrugada de este lunes el petróleo WTI cediera hasta niveles por debajo de los US$84 por barril, permitiendo un arranque de semana algo más favorable pero siempre en medio de la incertidumbre imperante.
Hablando de política monetaria, el Banco Central Europeo celebró la semana pasada una nueva reunión, donde decidió mantener sin cambios su tasa de referencia. El ente rector señaló que la incertidumbre sigue siendo elevada debido al impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios de la energía, por lo que continuará evaluando las cifras económicas antes de decidir nuevos movimientos. Aunque no entregó señales explícitas de futuras alzas, mantuvo un tono cauteloso respecto de los riesgos inflacionarios y reiteró su compromiso de llevar la inflación al objetivo de 2% en el mediano plazo.
En materia arancelaria, Donald Trump anunció nuevos gravámenes de entre 10,0% y 12,5% sobre importaciones provenientes de 60 países, que representan cerca del 99% de las importaciones de Estados Unidos, argumentando que éstos no han hecho suficientes esfuerzos para impedir el comercio de bienes producidos mediante trabajo forzado. En el caso de Chile, nuestro país enfrentará una sobretasa de 12,5% por no contar con una normativa que restrinja dicho tipo de importaciones.
Respecto de la temporada de resultados trimestrales corporativos en Estados Unidos correspondientes al segundo trimestre del presente año, y cuya cobertura diéramos inicio la semana pasada, tenemos que, de una base total de 3.108 compañías bajo seguimiento, hasta el día viernes de la semana pasada 452 de ellas ya habían realizado su reporte, y el balance, tal como en el período anterior, sigue siendo bastante positivo. En términos de crecimiento respecto del mismo trimestre del año anterior, en ingresos por ventas se muestra un avance del 12,61%, el que se eleva hasta 66,23% al hablar de utilidades netas. Por el lado de las sorpresas, esto es, la diferencia entre los resultados reales y las expectativas previas que los analistas tenían para éstos se tiene que, en términos de ventas, los reportes efectivos exceden en un 3,2% a las proyecciones previas, cifra que llega hasta un 38,8% en utilidades netas.
Para esta semana, y como señaláramos anteriormente, el foco de atención estará puesto en diversas reuniones de política monetaria. El martes se celebrará en nuestro país una nueva reunión del Consejo del Banco Central de Chile, situación similar ocurrirá el miércoles en Estados Unidos con la Reserva Federal. El jueves, en la Zona Euro se publicará el Producto Interno Bruto preliminar del segundo trimestre del presente año y la tasa de desempleo de junio, mientras que el mismo día, pero en Estados Unidos, se publicará la primera estimación del Producto Interno Bruto del segundo trimestre y el Índice de Precios al Gasto en Consumo Personal de junio. Por último, el viernes se publicará la inflación preliminar de julio en la Zona Euro y la tasa de desempleo en nuestro país.
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