¿Qué ha pasado esta semana?
La semana que finaliza estuvo marcada por reuniones de política monetaria. El principal foco de los mercados se concentró en la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos, mientras que, en paralelo, el principio de acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán brindó un impulso a los mercados financieros.
Respecto del primer punto, el miércoles se llevó a cabo una nueva reunión de política monetaria de la Reserva Federal, la cual resultó especialmente relevante para los mercados. Esto no se debió tanto a la decisión en sí, ampliamente anticipada por los analistas, de mantener la tasa de referencia en el rango entre 3,50% y 3,75%, sino más bien a la actualización del popularmente conocido como “dot plot”, conjunto de proyecciones macroeconómicas elaboradas por los propios miembros del organismo. Asimismo, destacó la primera conferencia bajo el liderazgo de su nuevo presidente, Kevin Warsh, instancia en la que el mercado se mostró particularmente atento al tono de su mensaje y a las visiones que delinearía para el futuro de la institución. En este contexto, tanto el comunicado como las proyecciones sorprendieron al reflejar una postura más restrictiva, con un énfasis predominante en el control de la inflación por sobre el objetivo de pleno empleo. En línea con lo anterior, 9 de los 18 miembros proyectan alzas de tasas durante el presente año, 8 anticipan que se mantendrán sin cambios y solo 1 prevé recortes. Adicionalmente, la mediana de las proyecciones elevó la inflación subyacente medida por el PCE, ajustando su estimación para 2026 desde 2,7% a 3,3% y para 2027 desde 2,2% a 2,5%, lo que refuerza la preocupación inflacionaria del ente rector. Durante su conferencia, Warsh también anunció la creación de cinco grupos de trabajo enfocados en diversas áreas clave, como la dependencia de la Reserva Federal de las fuentes de datos, la productividad y el empleo, los parámetros de la inflación, el impacto de la inteligencia artificial y la gestión del balance del Banco Central. En cuanto al sesgo contractivo, este ha llevado al mercado, al momento de la redacción de este informe, a internalizar una mayor probabilidad de alzas de tasas, asignando más de un 95% de probabilidad a un incremento en la reunión de septiembre y cerca de un 65% para diciembre. Lo anterior genera un escenario que podría traducirse en presiones alcistas sobre las tasas de interés y en un fortalecimiento global del dólar.
Continuando con la política monetaria, a nivel local también se llevó a cabo una nueva reunión, en la cual el Banco Central decidió mantener su tasa de referencia sin variaciones en 4,5%, decisión que ya se encontraba ampliamente descontada por el mercado. No obstante, el foco de atención se centró en el Informe de Política Monetaria (IPoM), documento que contiene las proyecciones macroeconómicas del ente rector. En dicho informe, se ajustó a la baja la proyección de crecimiento para 2026, ubicándola en un rango entre 1,0% y 1,75%, mientras que para 2027 se elevó el rango estimado a entre 2,0% y 3,0%. En materia inflacionaria, se revisó al alza la proyección para el presente año desde 4,0% a 4,2%, en tanto que la estimación para 2027 se mantuvo sin cambios en 2,9%. Hacia adelante, y al momento de la redacción de este informe, el mercado anticipa que la tasa de política monetaria se mantendría sin modificaciones, al menos, hasta mediados del próximo año.
Tras el anuncio de un acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto, que contemplaba un cese de hostilidades, una tregua por 60 días y la reapertura del estrecho de Ormuz, se inició una fase de implementación marcada por la firma de un memorando de entendimiento y una normalización parcial del tránsito marítimo, con una reapertura gradual y controlada del estrecho que permitió un repunte relevante en los flujos comerciales. Sin embargo, este proceso se vio rápidamente tensionado por la persistencia del conflicto en el Líbano, donde ataques israelíes contra posiciones de Hezbolá llevaron a Irán a denunciar incumplimientos del acuerdo, revirtiendo parcialmente la desescalada y anunciando el cierre del estrecho como medida de presión. En este contexto, se reactivaron las conversaciones diplomáticas en Suiza con mediación internacional y un horizonte de negociación de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo, aunque en un entorno altamente frágil y con señales contradictorias respecto al estado de Ormuz, formalmente reabierto bajo el acuerdo, pero en la práctica sujeto a cierres intermitentes, reflejando que la tregua se mantiene, en parte, inestable.
De cara a la próxima semana, el foco de atención estará puesto el martes cuando tanto en Estados Unidos como en la Zona Euro se den a conocer los índices PMI preliminares de junio. El jueves se dará a conocer la cifra oficial del Producto Interno Bruto del primer trimestre en Estados Unidos, donde se espera que éste presente un avance de 1,6%, mientras que el mismo día se publicará en Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal de mayo en el mismo país.
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