¿Qué ha pasado esta semana?
En el marco de una semana menos numerosa en cifras económicas a nivel global, la atención del mercado se ha concentrado en lo que pareciera, al menos hasta ahora, una positiva evolución de los eventos en los conflictos en Medio Oriente, por otra parte también generó cierta expectación el arranque de una nueva temporada de resultados corporativos en Estados Unidos, esta vez correspondientes al primer trimestre del presente año y que esta semana tuvo a la industria financiera como principal protagonista, en un factor que nos estará acompañando por las próximas semanas.
Respecto de los sucesos en Medio Oriente, la situación tendió a normalizarse con el correr de la semana, lo que permitió que la volatilidad de los mercados se redujera y diera paso a importantes recuperaciones en las últimas sesiones, con los inversionistas esperanzados ante la posibilidad de que los conflictos tengan un pronto término. Por de pronto, y respecto de la situación en Irán, hacia fines de la semana pasada se anunciaba la apertura del estratégico estrecho de Ormuz, lugar por donde transita parte importante del comercio de crudo y gas natural a nivel global.
No obstante lo anterior, el día sábado autoridades iraníes publicaban nuevamente un cierre de este. Frente a lo anterior, deberemos estar atentos a las conversaciones de paz que se desarrollarán esta semana, de modo que no sería de extrañar que volvamos a ver un mercado reaccionando con cierta volatilidad frente a la incertidumbre aun imperante. Por otra parte, y en cuanto al conflicto entre Israel y El Líbano, el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunciaba un cese al fuego entre ambos países por un plazo de 10 días, con el objeto de favorecer conversaciones de paz entre ambos países. La potencial desescalada de los conflictos era bien recibida por los mercados bursátiles, los cuales respondían positivamente en sus cotizaciones durante la semana volviendo incluso a cotizar en niveles de máximos históricos en el caso de Estados Unidos.
Saliendo del conflicto, la semana pasada fueron publicadas cifras que dan cuenta de la evolución de la inflación en la Eurozona. Según lo informado por las autoridades, el Índice de Precios al Consumidor de la Zona Euro avanzó un 2,6% anual en el mes de marzo, bastante por encima del 1,9% del mes anterior. Por su parte la cifra subyacente, es decir, la que excluye a los elementos más volátiles, se posicionó en un 2,3%, ligeramente por debajo del 2,4% previo. Como hemos comentado en otros informes, la fuerte escalada que han experimentado los precios del petróleo como resultado de los conflictos en Medio Oriente implica que algunas zonas geográficas sean más vulnerables a sus efectos, como son la propia Europa y Asia emergente, dado que se trata de países importadores netos de petróleo. Las presiones inflacionarias que se comienzan a sentir en Europa ya han llevado a que el mercado empiece a vislumbrar la posibilidad de que el Banco Central Europeo se vea en la necesidad de decretar alzas de tasas de interés, las cuales podrían ser llevadas a cabo este año 2026 y se estima que podrían ser en dos ocasiones.
En cuanto a Estados Unidos, el mercado sigue descontando, la mantención de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal en su actual nivel de 3,50% - 3,75% por las próximas reuniones, para recién a mediados de 2027 volver a presenciar la posibilidad de un nuevo recorte de 25 puntos, aunque claramente, tanto en este caso como en el anterior, el cómo se desarrollen los eventos en Medio Oriente será clave, tanto por el lado de las posibles presiones inflacionarias que se generen, como por la potencial pérdida de dinamismo económico que el precio de los combustibles pueda acarrear en caso de que los conflictos se prolonguen en el tiempo.
Para esta semana, nos espera la publicación de diversas cifras de actividad económica, destacando indicadores PMI en Japón el miércoles, y en Estados Unidos y la Eurozona el jueves. Adicionalmente, y en una cifra que podría ayudar a medir la salud del consumo interno en la principal economía del mundo, tendremos la publicación de las ventas minoristas correspondientes al mes de marzo el martes en Estados Unidos.
Por último, damos inicio a la cobertura del estado de la entrega de reportes corporativos de resultados en Estados Unidos para el primer trimestre del presente año, algo que crecientemente ha ganado importancia en el comportamiento de los índices bursátiles de la principal economía del mundo dada la posibilidad de que los ratios de valorización pudieran volverse más elevados en caso de que los beneficios de las compañías no acompañen al incremento del precio de las acciones. De este modo, tenemos que, de un total de 3.096 empresas bajo cobertura, hasta fines de la semana pasada, 119 de ellas ya han realizado su reporte. Respecto de ingresos por ventas, existe un crecimiento del 12,56%, llegando hasta un 26,43% en relación con la utilidad neta. Por su parte, y comprado con las expectativas previas que mantenía el mercado, la sorpresa también genera un balance positivo, toda vez que en términos de ingresos por venta los resultados efectivos son un 2,32% superiores a las proyecciones, cifras que se eleva hasta un 7,33% respecto de la última línea del estado de resultados, es decir, la utilidad neta.
Dentro de la semana destacó la publicación de resultados del sector financiero. Es así como Citigroup publicaba un reporte que logró batir las expectativas de los analistas, con ingresos por US$ 24.630 millones, por encima de los US$ 23.550 esperados, mientras que, a nivel de utilidades, las ganancias ascendían a US$ 5.800 millones, muy por encima de los US$ 4.100 del mismo período del año anterior. Por su parte, JP Morgan reportó ingresos de US$ 49,84 billones, por encima de los US$ 49,02 billones proyectados. A nivel de beneficios netos, el reporte de US$ 5,94 por acción superó ampliamente las expectativas previas de US$ 5,44 por acción.
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