¿Qué ha pasado esta semana?
Una semana algo más volátil ha sido la recién pasada, en donde si bien, hasta el día jueves presenciábamos retornos positivos en las bolsas estadounidenses, con los principales índices bursátiles batiendo constantemente máximos históricos, la falta de avances en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán volvía a presionar a los precios del petróleo, reavivando temores de mayor inflación y haciendo que los mercados devolvieran parte de las ganancias. Desde el lado positivo, parte importante de las fuerzas que han alentado y dado soporte a las bolsas las encontramos en la fortaleza mostrada por los resultados corporativos del primer trimestre.
En relación con esto último, y para tener como referencia, hasta hace unos días, y con un estado de avance cercano ya al 90% de las empresas pertenecientes al índice estadounidense S&P 500 en cuanto a su reporte trimestral de resultados, el balance era bastante alentador. Las expectativas previas de los analistas apuntaban a que en promedio las empresas del índice presentaran un crecimiento de utilidades de alrededor de un 11%, sin embargo, hasta ese momento el resultado real mostraba un incremento de casi 28%. En caso de que la temporada de resultados trimestrales finalizara con estas cifras, sería la mayor tasa de crecimiento en resultados desde el 32% registrado en el último trimestre de 2021. La buena salud de los resultados corporativos es de vital importancia para el comportamiento de la bolsa, toda vez que le da aire a ésta para seguir con su tendencia al alza, ya que permite que las ratios de valorización no se expandan.
En el plano económico, la semana pasada destacó la publicación en Estados Unidos del Índice de Precios al Consumidor del mes de abril. Con un precio del petróleo bajo presión, producto de los eventos en Medio Oriente, es que la inflación y las proyecciones sobre ella se mantienen bajo tensión. Es por esto por lo que las cifras que dan cuenta de la evolución de los precios son especialmente esperadas por los analistas. Dentro de este marco, el Índice de Precios al Consumidor en la principal economía del mundo en el mes de abril subió un 0,6%, dejando al acumulado de los últimos 12 meses en un 3,8%. Mientras la cifra mensual estuvo en línea con las proyecciones, la interanual excede al 3,7% proyectado. Respecto de la medida subyacente, que excluye componentes más volátiles, como alimentos y energía, el cuarto mes del año dio cuenta de un incremento del 0,4%, lo que está por encima del 0,3% proyectado. El IPC subyacente de los últimos 12 meses suma un alza del 2,8%, cifra que también estuvo por encima en una décima respecto de lo anticipado, que ascendía a un 2,7%. Una inflación que sigue sin dar señales más decididas de convergencia hacia la meta de la Reserva Federal, sumado a las presiones en los precios del petróleo antes mencionadas y a la incertidumbre por los eventos de Medio Oriente, parecieran reforzar la actitud de cautela que ha mantenido hasta ahora el banco central estadounidense.
Al dato de inflación anterior, se sumó la publicación del Índice de Precios al Productor, también en Estados Unidos, y las noticias no han sido especialmente buenas. De acuerdo con la publicado, el IPP del cuarto mes del año presentó un alza mucho más pronunciada de lo esperado, luego de que las expectativas hablaran de un incremento del 0,5% y que el dato real ascendiera a un incremento del 1,4%.
Estas cifras de inflación más fuertes de lo esperado contribuyeron a que las expectativas de tasa de política monetaria en Estados Unidos volvieran a sufrir ajustes. Es así como aun cuando el mercado sigue proyectando que la tasa de referencia se mantenga sin variaciones en el futuro más próximo, ahora se encuentra descontando la posibilidad de un alza de tasas a fines de 2026, para luego mantenerse entonces en ese rango de entre 3,75% - 4,00% hasta fines del próximo año. Si bien estas expectativas son bastante cambiantes, el hecho de que ya se empiece a pensar más seriamente en una potencial alza de tasas de interés es un indicador de que el mercado ya comienza a observar con mayor preocupación la posibilidad de que la inflación por encima de la meta de la Reserva Federal se prolongue por más tiempo.
Respecto de la temporada de resultados trimestrales corporativos en Estados Unidos correspondientes al primer trimestre del presente año, tenemos que, de una base total de 3.092 compañías bajo cobertura, hasta el día viernes de la semana pasada 2.640 de ellas ya habían realizado su reporte, y las cifras continúan mostrando la fortaleza que indicáramos anteriormente. En términos de crecimiento respecto del mismo trimestre del año anterior, en ingresos por ventas se muestra un avance del 9,94%, el que se eleva hasta 20,32% al hablar de utilidades netas. Por el lado de las sorpresas, esto es, la diferencia entre los resultados reales y las expectativas previas que los analistas tenían para éstos, el balance también es positivo. En términos de ventas, los reportes efectivos exceden en un 2,11% a las proyecciones previas, cifra que llega hasta un 13,45% en utilidades netas.
Para esta semana, tendremos cifras el lunes del crecimiento del Producto Interno Bruto en Chile correspondiente al primer trimestre del presente año. El miércoles se dará a conocer el IPC de la Eurozona en abril y cifras de actividad económica en Japón correspondientes a datos PMI, esto último será publicado en Estados Unidos el día jueves.
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