Observatorio Económico y Financiero del 06 al 12 de abril de 2026

Abril 2026
Por Jorge Herrera

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¿Qué ha pasado esta semana?

La semana recién pasada estuvo marcada por un elevado flujo de noticias, lo que se tradujo en un significativo nivel de volatilidad en los mercados, tendencia que se ha mantenido de forma constante durante las últimas semanas. Entre los principales acontecimientos, destacó la evolución del conflicto en Medio Oriente, que continúa posicionándose como el principal driver de los mercados financieros. En paralelo, los inversionistas se mantuvieron especialmente atentos a la publicación de diversas cifras económicas relevantes, las cuales fueron seguidas de cerca en busca de señales sobre el panorama macroeconómico futuro.

En relación con el primer punto, a comienzos de la semana el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que, de no aceptarse el acuerdo propuesto por su administración, Irán podría enfrentar consecuencias extremas en un plazo acotado. Posteriormente, el mandatario anunció la consecución de un acuerdo preliminar con Irán, tras la aceptación de varios de los 15 puntos planteados inicialmente por Estados Unidos, destacando entre ellos la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz, lo que generó una reacción muy positiva en los mercados financieros globales y una caída cercana al 15 % en el precio del petróleo.

No obstante lo anterior, este impulso inicial se fue diluyendo hacia el cierre de la semana, luego de que las negociaciones formales sostenidas en Pakistán entre delegaciones de Estados Unidos e Irán no alcanzaran un acuerdo definitivo, evidenciando persistentes diferencias entre ambas partes. Este resultado reavivó la percepción de riesgo geopolítico entre los inversionistas y puso en duda la solidez y sostenibilidad del acuerdo anunciado previamente.

En este contexto, y tras el fracaso de las conversaciones, Estados Unidos anunció el inicio de un bloqueo al tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, lo que volvió a tensionar los mercados energéticos ante el riesgo de disrupciones en el suministro global de petróleo. Todo ello ocurre en un escenario donde las tensiones en la región se mantienen elevadas y se suma, además, el conflicto entre Israel y el Líbano, si bien en este último caso han comenzado a surgir señales incipientes de conversaciones orientadas a una eventual resolución diplomática.

En materia de cifras económicas, la atención de los mercados estuvo centrada principalmente en los indicadores de inflación en Estados Unidos, en un contexto donde las presiones inflacionarias vuelven a ser un foco relevante para los inversionistas, especialmente considerando el impacto que el conflicto en Medio Oriente ha tenido sobre los precios de la energía.

En primer lugar, destacó la publicación del Índice de Precios al Gasto en Consumo Personal (PCE), en su variante subyacente, indicador que la Reserva Federal utiliza como referencia principal para evaluar el cumplimiento de su meta inflacionaria de 2%. De acuerdo con lo informado, el PCE correspondiente al segundo mes del año registró una variación mensual de 0,4%, lo que llevó el crecimiento acumulado de los últimos doce meses hasta 2,8%, cifra en línea con lo anticipado por el consenso de mercado. En cuanto a la medida subyacente, que excluye elementos volátiles como alimentos y energía, esta también mostró un incremento mensual de 0,4%, mientras que en términos interanuales alcanzó un 3,0%, moderándose desde el 3,1% observado en enero y alineándose con las estimaciones. No obstante, cabe destacar que estos datos corresponden al mes de febrero, período en el cual aún no se evidenciaban los efectos del reciente aumento en los precios del petróleo producto de las tensiones geopolíticas, lo que ha desplazado parte importante de la atención hacia cifras más actualizadas.

En este sentido, la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de marzo era especialmente esperada, al tratarse del primer indicador de inflación que ya incorpora, al menos parcialmente, el impacto del conflicto en Medio Oriente y el alza del precio del petróleo. Según lo informado, el IPC de Estados Unidos anotó un aumento mensual de 0,9%, resultado que se ubicó levemente por debajo de las expectativas del mercado. Con ello, la inflación interanual se elevó hasta 3,3%, cifra significativamente superior al 2,4% registrado en febrero, aunque ligeramente por debajo del 3,4% esperado. En cuanto al IPC subyacente, este mostró un incremento mensual de 0,2%, inferior al 0,3% proyectado por los analistas, mientras que en términos anuales se situó en 2,6%, aumentando frente al 2,5% del mes previo, pero también por debajo del 2,7% estimado. En términos generales, el carácter relativamente benigno de la cifra, al ubicarse algo por debajo de lo anticipado, podría ser leído de manera constructiva por los mercados. Sin embargo, el impacto final dependerá en gran medida de la evolución del conflicto y de si el shock en los precios de la energía resulta transitorio o persistentemente elevado, escenario que tendría implicancias tanto inflacionarias como sobre el dinamismo de la actividad económica.

Por otro lado, también se conoció la cifra definitiva del Producto Interno Bruto de Estados Unidos correspondiente al cuarto trimestre de 2025, la cual mostró un crecimiento de 0,5% en comparación con igual período del año anterior. Este registro se ubicó por debajo del 0,7% estimado en la segunda lectura, confirmando una desaceleración algo mayor de lo previsto inicialmente en la actividad económica hacia fines del año pasado.

Finalmente, en el ámbito local, se dio a conocer la cifra de inflación correspondiente al mes de marzo en Chile. El Índice de Precios al Consumidor registró un aumento mensual de 1,0%, superando las expectativas del mercado, mientras que la inflación acumulada a doce meses se ubicó en 2,8%. Esta cifra mantiene a la inflación dentro del rango de tolerancia del Banco Central, aunque refuerza una visión de cautela en el corto plazo, especialmente considerando el escenario externo más desafiante y su potencial transmisión a los precios internos.

De cara a lo que viene para esta semana, el foco de atención estará puesto el martes cuando se dé a conocer el Índice de Precios al Productor en Estados Unidos, el miércoles en China se publicará el Producto Interno Bruto del primer trimestre del presente año, mientras que el jueves se publicará la inflación correspondiente al mes de marzo en la Zona Euro.

La información entregada no debe ser considerada como un consejo o recomendación para la adquisición o venta de valores. Dicha información no debe entenderse como recomendación de inversión, como pronóstico o proyección de rentabilidad. Esta información no pretende representar el funcionamiento de ninguna inversión en particular.