¿Qué ha pasado esta semana?
Alta volatilidad en los mercados es lo que ha primado durante la semana pasada, período en el que el conflicto en Medio Oriente que enfrenta a Estados Unidos e Israel por un lado y a Irán por el otro, y los posibles impactos que podría generar, se ha transformado en el centro de atención. Luego de que el fin de semana antepasado fuerzas de Estados Unidos e Israel llevaran a cabo operaciones militares en contra de Irán, respondiendo este último con ataque a las bases estadounidenses e israelíes, ubicadas en países cercanos de la región, y que tras estas acciones se anunciara la muerte del líder iraní Alí Jamenei, los mercados han respondido con un fuerte incremento en la volatilidad. Prueba de lo anterior es el índice VIX, utilizado como una medición de volatilidad en la bolsa estadounidense y del estado del apetito por riesgo de los inversionistas (donde un nivel más bajo es percibido como una señal de inversionistas más dispuestos a tomar riesgos), y que el viernes de la semana antepasada se encontraba por debajo de 20, al final del día viernes se hallaba en una zona próxima a 30. A modo de referencia, el promedio del índice VIX para los últimos 10 años con observaciones diarias es de unos 18,4.
Dentro de las consecuencias que ha traído este conflicto, se encuentra un alza en el precio de las energías en general, y del petróleo en particular, lo que genera cierta incertidumbre por el potencial que tendría esto de generar alguna merma en el dinamismo del crecimiento económico mundial y renovadas presiones inflacionarias en caso de que el conflicto se prolongara en el tiempo. Durante los últimos días, el mercado ha comenzado a incrementar la probabilidad que asigna a un escenario de un conflicto de una duración algo mayor a la prevista originalmente, lo que podría generar mayores turbulencias para los mercados. Al momento en que se escribía este informe, el precio del petróleo se empinaba ya algo por encima de los US$100 el barril, reflejando esta incertidumbre.
A lo anterior, y en lo que a cifras de interés se refiere, se sumaría la publicación del set de cifras referentes al mercado laboral, dadas a conocer en Estados Unidos para el recién pasado mes de febrero, las que mostraron un enfriamiento del empleo en la principal economía del mundo, algo que sorprendió negativamente a los mercados. De acuerdo con lo informado por las autoridades, durante el segundo mes del año se produjo una destrucción 92.000 puesto de trabajo no agrícolas, siendo que la cifra anticipada por los analistas indicaba un potencial incremento de unos 58.000 nuevos empleos. Adicionalmente, las cifras anteriores fueron corregidas a la baja, de modo que, combinando los datos de diciembre y enero pasados, en conjunto suman 69.000 empleos menos de lo señalado originalmente. Estas negativas cifras conducen a un incremento en la tasa de desempleo hasta un 4,4% desde el 4,3% anterior, cifra que se esperaba que se mantuviera inalterada. Los ingresos medios por hora en febrero, por su parte, se mostraron más favorables, con un alza del 0,4% mensual, por encima del 0,3% esperado. Los datos podrían poner nuevamente sobre la mesa, la discusión respecto de lo apropiado que podría ser que la Reserva Federal recorte las tasas de interés antes de lo que el mercado estaba proyectando hasta ahora. Sin embargo, el ente rector deberá ponderar también los riesgos del cumplimiento de la meta inflacionaria, en momentos en que producto del conflicto en Medio Oriente, el precio del petróleo se mantiene al alza, y de seguir así, podría introducir renovadas presiones inflacionarias como las mencionadas con anterioridad a la economía estadounidense. Al cierre de este informe, el mercado descontaba un único recorte de 25 en este año 2026, el que podría producirse en el mes de septiembre, aunque estas expectativas son bastante líquidas y varían constantemente.
En el plano local, la actividad económica correspondiente a enero del presente año se ubicó muy por debajo de las estimaciones. Según el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), la economía retrocedió 0,1% interanual, lo que se explicaría al menos en parte por una caída en la producción de bienes.
Por su parte, y al finalizar la semana, fue dado a conocer el Índice de Precios al Consumidor para el mes de febrero en nuestro país, el cual sorprendió ligeramente al mercado al presentar una variación nula mientras que las proyecciones apuntaban a un incremento del 0,1%. Con esta cifra, el acumulado a 12 meses desciende hasta un 2,4%, lo cual representa la cifra más baja para el índice desde el mes de agosto de 2020, y refleja una moderación desde el 2,8% registrado en enero y sigue dentro de la meta del Banco Central.
Para esta semana, deberemos estar atentos a algunas cifras de interés, destacando el índice de precios al consumidor en Estados Unidos el día miércoles. Por su parte, y también en la principal economía del mundo, será publicado el índice de precios al gasto en consumo personal, PCE, para el mes de enero, la medida que en su variante subyacente es utilizada por la Reserva Federal para medir el cumplimiento de su meta inflacionaria del 2%.
Finalmente, y dando continuidad con nuestra revisión del avance de la temporada de resultados corporativos en Estados Unidos correspondientes al cuarto trimestre de 2025, se tiene que, de un total de 3.097 empresas bajo cobertura, hasta el día viernes de la semana pasada, 2.495 de ellas ya han realizado su reporte, y hasta ahora el balance sigue siendo positivo. Respecto de ingresos por ventas, existe un crecimiento del 8,75%, llegando hasta un 9,15% en relación con la utilidad neta. En cuanto a las expectativas que el mercado tenía de manera previa a los resultados oficiales, en términos de ingresos por ventas la sorpresa es positiva y del orden del 1,95%, mientras que, a nivel de utilidades netas, la cifra llega a un 2,66%.
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