Muchos inversionistas comenzaron 2026 esperando un menor crecimiento, una moderación de la inflación y eventuales recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Sin embargo, los mercados se han enfrentado a una realidad más compleja, marcada por el aumento de las tensiones geopolíticas, el alza de los precios del petróleo, el repunte de las tasas y la asignación de una probabilidad significativa a un endurecimiento adicional de la política monetaria de la Fed. Aun así, la economía estadounidense mantiene su resiliencia, la inflación ha mostrado una mejora general y las ganancias de productividad impulsadas por la tecnología y la inteligencia artificial continúan respaldando el crecimiento. En este contexto, creemos que los inversionistas deberían centrarse en cuatro temas que hoy están configurando los mercados de bonos: la reevaluación de las expectativas sobre la Fed, el aprovechamiento de las oportunidades de generación de ingresos, la selectividad en crédito y el posicionamiento ante la creciente divergencia entre los mercados globales.
1. Reevaluación de las expectativas sobre la Fed
Si bien la Reserva Federal continúa comunicando una postura restrictiva, los datos recientes de inflación, en términos generales, han evolucionado en la dirección correcta. La desaceleración de la inflación asociada a la vivienda, la moderación del crecimiento de los salarios y otras fuerzas desinflacionarias respaldan una perspectiva favorable.
El escenario más probable sigue siendo el de una Fed paciente, en lugar de una más agresiva. El principal riesgo para esta visión son los precios de la energía. Una escalada significativa de las tensiones en Medio Oriente que impulse considerablemente al alza el precio del petróleo podría reavivar las preocupaciones inflacionarias y modificar las perspectivas de política monetaria.
Una Fed que mantenga las tasas sin cambios reduciría la necesidad de nuevos ajustes en el tramo corto de la curva y permitiría a los inversionistas concentrarse en las atractivas oportunidades de generación de ingresos que ya ofrecen los mercados de renta fija.
2. Aprovechamiento de las oportunidades de generación de ingresos
Las tasas más altas han restablecido algo que estuvo ausente durante gran parte del período posterior a la crisis financiera: una generación de ingresos significativa. Aunque los diferenciales de crédito se mantienen, en general, estrechos, los inversionistas aún pueden obtener retornos atractivos mediante los ingresos por cupones, en lugar de depender de una caída de las tasas o de una compresión de los diferenciales.
Dicho esto, el entorno actual premia la selectividad. Cuando los diferenciales están comprimidos, los inversionistas disponen de un menor margen de error. La selección de valores, el análisis fundamental y la construcción activa de carteras adquieren una importancia creciente para determinar los resultados.
3. Mantener la selectividad en crédito
El entorno para el crédito sigue siendo favorable, con fundamentos corporativos sólidos, un gasto de los consumidores resiliente y expectativas de incumplimiento relativamente bajas. Sin embargo, las valorizaciones dejan menos espacio para el error. Los diferenciales de grado de inversión se mantienen cerca de sus mínimos históricos, pese al elevado volumen de emisiones vinculado al gasto en infraestructura de hiperescala e inteligencia artificial, mientras que los estrechos diferenciales de alto rendimiento hacen que el carry sea un motor de retorno más relevante que una compresión adicional de los diferenciales.
En otros segmentos de los mercados de crédito, la deuda de mercados emergentes continúa beneficiándose de la mejora de los fundamentos y de factores técnicos favorables, mientras que determinados sectores securitizados ofrecen ingresos atractivos ajustados por riesgo, respaldados por garantías sólidas y valorizaciones más favorables. En los mercados de crédito, es probable que la selección de sectores y emisores sea más determinante que una exposición amplia al mercado.
4. Posicionamiento ante la divergencia global
Más allá de la Fed, uno de los temas más importantes para los inversionistas podría ser la creciente divergencia entre las economías globales.
Estados Unidos continúa beneficiándose de un crecimiento más sólido de la productividad, de la inversión impulsada por la inteligencia artificial y de una actividad económica más resiliente que la de muchos de sus pares de mercados desarrollados. Estas ventajas podrían seguir respaldando los flujos de capital hacia los activos estadounidenses y mantener las tasas de interés de Estados Unidos por encima de las de otros mercados desarrollados.
En otras regiones, un crecimiento más lento y una inflación moderándose podrían generar condiciones más favorables para la exposición a duración. Algunas economías de Europa, el Reino Unido y Japón enfrentan desafíos fiscales y de crecimiento distintos, que podrían derivar en una trayectoria de política monetaria diferente de la estadounidense.
Dentro del crédito, algunas áreas de Asia siguen resultando atractivas debido a sus fundamentos estables, una demanda favorable y una menor exposición a ciertas presiones de oferta que afectan a los mercados estadounidenses.
Implicancias para los inversionistas
Nuestra perspectiva para la renta fija continúa siendo favorable. El crecimiento económico sigue mostrando resiliencia, la inflación parece mejorar gradualmente y los fundamentos corporativos se mantienen sólidos. Aunque los acontecimientos geopolíticos, en particular aquellos que afectan los precios de la energía, continúan siendo el principal riesgo que se debe monitorear, el escenario más probable sigue apuntando a una política estable por parte de la Fed, un moderado empinamiento de la curva y oportunidades atractivas de generación de ingresos en los distintos sectores de crédito.
En este entorno, los inversionistas no necesitan depender de recortes agresivos de tasas para generar retornos. Más bien, es probable que el éxito provenga de priorizar ingresos de alta calidad, mantener la flexibilidad y actuar de manera selectiva entre sectores y emisores. A medida que las trayectorias del crecimiento global y de las tasas de interés se vuelvan cada vez más divergentes, la gestión activa y una selección rigurosa de valores podrían convertirse en los principales motores de los retornos de la renta fija.
Reporte elaborado por Michael Goosay, Executive Managing Director - CIO and Global Head of Fixed Income, para Principal Asset Management Global Insights Team.
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