Intenso calendario electoral para Chile: impacto en inversiones y oportunidades

Votaciones en Chile

El 2021 trae con él elecciones presidenciales, de parlamentarios y alcaldías, a lo que se suma la elección de los miembros que conformarán la Convención Constitucional, encargada de redactar una propuesta de nueva Constitución para Chile.

26 de marzo 2021 - El 2021 será un período cargado en materia electoral, donde no solo se llevarán a cabo los procesos de elecciones regulares como las presidenciales, de parlamentarios y alcaldías, sino que se nos agrega un evento particularmente relevante como es la elección de los miembros que conformarán la Convención Constitucional. Este es un órgano que tendrá encargada la misión de redactar una propuesta de nueva Constitución que reemplace a la actual, propuesta que debe ser ratificada por la ciudadanía a través de un plebiscito de salida. Desde el punto de vista de los inversionistas, este proceso constitucional añade una cuota bastante importante de incertidumbre al mercado, sumándose a las preocupaciones ya existentes por los efectos económicos de la pandemia, la rapidez o no con la cual se pueda lograr la reactivación y los avances del proceso de inoculación.

Probablemente, una condición básica para realizar una inversión en un determinado país, sobre todo si ésta es de largo plazo, es contar con reglas de juego claras para poder hacer las evaluaciones correspondientes. Es por eso por lo que la Constitución aparece como el rayado de cancha fundamental al cual puede hacerse referencia. De este modo, las cosas que se definirán tanto en esta elección como en los próximos meses son de gran importancia. Lo anterior puede implicar que un número no menor de inversionistas, tanto locales como extranjeros, se mantengan por un tiempo en una fase que podríamos llamar de wait and see, es decir, esperando a que se desarrollen los acontecimientos antes de tomar alguna decisión.

Elecciones nueva Constitución: preocupación por la participación

El proceso electoral de los próximos 10 y 11 de abril cuenta con un primer escollo que sortear: la participación. Al momento de escribir estas líneas los efectos de los diversos rebrotes de la pandemia por COVID-19 se hacen patentes en diversas regiones del país y esto podría mermar en algo la participación ciudadana. Al respecto deberemos estar atentos unos días más a la evolución de la tasa de contagio y de ocupación de camas críticas, aunque desde el Gobierno se han mostrado poco proclives a aplazar las elecciones.

El antecedente de la alta participación en el plebiscito del 25 de octubre pasado (en que se aprobó echar a andar el proceso constitucional y el mecanismo que lo llevará adelante) realizado en pandemia permitiría cierto optimismo. Otro elemento que tener en consideración es que las elecciones de los constituyentes se harán en conjunto con las de gobernadores, alcaldes y concejales, lo cual podría incrementar el interés de participar en el proceso.

Convención Constitucional: competencias y quórums necesarios para lograr acuerdos

El Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución que el 15 de octubre de 2019 firmaron distintos actores del espectro político nacional, fijó algunos aspectos que definen el ámbito de acción de la Convención Constitucional y los quórums necesarios para lograr acuerdos. En este sentido, el único objeto del órgano constituyente será el de redactar una nueva Constitución, no pudiendo afectar las competencias y atribuciones de los demás órganos del Estado, en tanto que los acuerdos alcanzados deberán contar con la aprobación de al menos dos tercios de los integrantes. Tomando como referencia los resultados de votaciones electorales anteriores, lo más probable es que ningún sector pueda sobrepasar los dos tercios de representación en la convención, dando paso a la necesidad de alcanzar acuerdos y reduciendo la posibilidad de soluciones extremas en una u otra dirección.

Respecto de los temas más conflictivos que podrían ser tratados por la Convención Constitucional de cara a la redacción de una nueva Constitución, tenemos por ejemplo:

  1. Revisión del régimen presidencial
  2. Rol del Tribunal Constitucional.
  3. Organización y misión del Banco Central.
  4. Derecho de propiedad y sus alcances.
  5. Qué derechos debiesen estar garantizados.
  6. Tamaño y rol del Estado y papel a jugar por el sector privado.
  7. Usos y derechos sobre recursos naturales como el agua o recursos mineros.
  8. Inclusión de conceptos medioambientales, de sustentabilidad y diversidad.
  9. Tratamiento de los pueblos originarios.

Si bien el nivel de quórum requerido entrega motivos para visualizar un futuro algo menos incierto, el proceso y posterior resultado podría enfrentar dificultades no menores, añadiendo cuotas de incertidumbre a nivel de mercado y de precio de los activos financieros. Es así como resulta especialmente relevante el manejo de expectativas. Muchas personas pueden percibir que el resultado al que se esté avanzando o que el texto que finalmente sea aprobado no guarde relación con sus expectativas o que no cumpla con las exigencias realizadas, lo cual podría colocar piedras al camino para que la nueva Constitución represente una solución definitiva.

Portafolio bien diversificado ante la volatilidad de los mercados: sin temor a invertir en activos locales

Tomando todo lo anterior en consideración, es sabido que el mercado detesta la incertidumbre, de modo que lo más probable es que veamos bastante volatilidad a lo largo del proceso. No olvidemos que, además, ya más avanzado el año tendremos las primarias y posteriores elecciones presidenciales que contribuirán a una mayor volatilidad. En este contexto, pudiésemos ver movimientos erráticos a nivel de bolsa a medida que se vaya conociendo información y la incertidumbre también pudiese ser capturada a nivel de tipo de cambio, mostrando alzas de este si es que los inversionistas perciben mayor riesgo.

En relación con lo anterior, parte de la incertidumbre existente por todo el proceso podría ya estar en gran parte descontada en los precios de los activos financieros; ejemplo de esto es el propio nivel en que se encuentra el tipo de cambio hoy en día. En un momento de normalidad, los impresionantes avances que ha evidenciado el precio del cobre deberían haber llevado a que el tipo de cambio rompiese fácilmente la barrera de los $700 y se ubicara en zonas muy por debajo de lo que vemos hoy. Una teoría para explicar la fortaleza del dólar en Chile apunta justamente a la existencia de incertidumbre por los procesos políticos que nos esperan. Así, también es probable que aún no estemos siendo capaces de visualizar la magnitud de los efectos positivos que podrá tener en la economía un proceso de vacunación acelerado y exitoso como el que está llevando el país hasta el momento.

Dado que es probable que tengamos un ambiente más volátil, la regla debe ser mantener un portafolio bien diversificado, manteniendo inversiones que no dependan de lo que acontezca exclusivamente en un único destino. ¿Significa esto que debiéramos evitar a toda costa los activos locales? La respuesta es que no, sino que lo que realmente necesitamos es una cartera que tenga exposición a una diversidad de activos y geografías. Respecto de la porción de activos locales en nuestras carteras, parte importante de la incertidumbre podría estar ya descontada en los precios, de modo que pudiesen esperarnos mejores perspectivas a futuro a medida que se avance en el proceso y se vayan alcanzando mayores certezas. Sin embargo, mientras esto se produzca debiéramos ser cautos y privilegiar la diversificación.

La próxima cita del calendario electoral ya se encuentra a la vuelta de la esquina y nos entregará información relevante no solo a nivel de la composición de la Convención Constituyente, sino que también una medida de fuerzas relativas de cara a las elecciones presidenciales de fin de año. De este modo, una revisión de nuestros escenarios proyectados y posibles adecuaciones a nuestras carteras de inversión será relevante una vez se vaya desplegando esta información y vayamos transformando la incertidumbre en mayores espacios de certezas.

Jorge Herrera Álvarez
Jefe Estrategia de Inversión AGF
Ingeniero comercial, Máster en Bolsa y Mercados Financieros (IEB), España.

 

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Esta información no pretende representar el funcionamiento de ninguna inversión en particular y no debe ser entendida como una proyección de rentabilidad, como un pronóstico cierto o recomendación de inversión. No se garantiza la exactitud de la información.
 

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